Flotar siempre se nos ha dado bien,pero cuando tienes una piedra atada al tobillo se hace bastante complicado.
Puedes salir a flote de mil y una maneras,pero la mejor forma de hacerlo es tener a es flotador a tu lado,que día a día va tirando un poquito mas arriba de ti y que sin darte cuenta un día acabas volviendo a la superficie.
Hay flotadores que un día,sin saber como,se hunden y en ese momento te das cuenta que la que se ha convertido en flotador eres tú,que hay alguien apoyado en ti,confiando en que no lo dejes caer al fondo de ese pozo del que es difícil salir.
El día en el que sin quererlo eres flotador y a la vez te estas hundiendo poco a poco,te das cuenta que tienes que luchar contra la piedra del tobillo,que da igual lo que pese,que lo único que importa es sacar a flote a quien confió en ti y que aunque a ti te esté costando cien veces más que a esa persona,tienes que hacer que parezca fácil,que para ella sea fácil flotar y que para ti,aun a pesar de ser complicado,te sea gratificante y además te sirva de ayuda.
Las veces en las que te dicen que eres fuerte,que se nota que podrás con todo lo que se ponga en tu camino,tu sonries y te dices a ti misma,si supieras lo que me ha costado salir a flote con mi piedra y lo que me ha costado sacar a flote a otra persona aun a pesar de que mi piedra era dos veces más pesada.
Cuando al despertar hay días en los que no puedes más,en los que no eres capaz de sonreír y en los que todo te es cuesta arriba,esos días,te das cuenta que lo que más nos cuesta hacer es lo que mas valoramos al conseguirlo,por eso,aunque lo fácil seria tirarse el dia metida en la cama,viendo las horas pasar y gastando paquetes de clinex con música triste en el reproductor del móvil,lo que hemos de hacer es coger el camino difícil,levantarnos de la cama,ponernos el mundo por montera y decir que el día va a ser nuestro,que nos vamos a comer el mundo y que nadie se nos va a interponer y que si caigo,me levantaré y con la cabeza alta le diré al mundo que aunque haya dolido,me quedo con lo vivido,lo aprendido y sobre todo,me quedo con lo gratificante que es verme de nuevo de pie y con la cabeza más alta que nunca.
Por eso,cuando alguien se apoya en ti y te dice: ¡Qué fuerte eres capulla! has de mirarte tu misma y decir:No voy a dejar que te hundas,pero en el transcurso de tu subida a flote,yo tampoco me voy a hundir,voy a mandar mi piedra al fondo del pozo,pero yo no me ire con ella,porque yo soy mas fuerte que cualquier piedra en el camino,que cualquier piedra atada a mi tobillo.
En honor a esa princesa que se apoya en una a medio flote y que ha hacho de ella un flotador casi imposible de hundir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario