sábado, 8 de diciembre de 2012

A veces el tiempo corre a favor de si mismo

Hay días en los que te levantas y no sabes por qué,pero necesitas que alguien te diga que nada va a ir mal,pero esa persona no aparece...
Hoy,para mi,ha sido uno de esos dias en los que la música me hacia estar apagada,en que la cabeza solo pensaba en coge un papel en blanco y escribir cualquier cosa que me venia para intentar vaciarla...
No han ayudado las raciones de música para animarme,ni mucho menos una taza de café caliente sentada en el sofá perdida en mi mundo,creo que hoy ha sido el día mas gris desde hace mucho.
Recuerdo esa sensación que tenias cuando  al despertar querias quedarte en la cama,estar entre las mantas y que nadie fuera a molestar,porque estabas agusto,tranquila y sobre todo te sentías protegida; esa es la sensación que estaba buscando en el día de hoy,esa sensacion de sentirme tan pequeña,que con un simple abrazo se me puede proteger.
A veces,sin saber por qué,quieres volver a ser una niña,que cuando caias,estaba tu madre siempre a tu lado para darte un abrazo,secarte las lagrimas y decirte que todo cura y que ahora aunque duela mañana estaras jugando otra vez;pero no se puede,no podemos volver atras,no podemos cambair el rumbo de las cosasdesde el pasado,pero siempre aparece tu madre,ahora no para decirte que seguiras jugando,sino para decirte que no siempre es fácil,pero siempre recompensa.
Los días grises,los días de lluvia,frío y olor a tierra mojada,esos días,me hacen darme cuenta que no importa donde estes,sino con quien estes y que siempre tengas contigo la sensación de estar segura.
Creo que hoy no pido nada más que un timbrazo,un estoy aqui y voy a cuidar de ti;creo que es lo que toda chica quiere,y más en los días en los que te levantas con complejo de Pretty Woman y lo que quieres es que aparezca tu Ricarhd Gere y te lleve a esa habitación de Rich en la que nada parece ir mal,pero mientras esperamos a que él aparezca,me quedo con mi juego de paciencia,aunque haya veces que nosotras mismas queramos que los principes azules existan o que por lo menos,nada fuera tan complicado o la gente no sintiese tan poca compasión por los sentimientos y los corazones ajenos.
En los días grises me pongo a pensar en cuantos rollos de esparadrapo y en la cantidad de vendas que he tenido que utilizar para recomponer y corazón y aun así,me doy cuenta de que no está arreglado del todo,pero eso ya no cambiará,son las cicatrices que el pasar por la vida deja en nosotros.
Firmado:
La amante de los días grises contigo